
Zapatero sale reelegido secretario general en el XXXVII congreso del PSOE de este fin de semana con mas de un 98 % de los votos. En una democracia este elevado porcentaje tiene que esconder algún fallo del sistema porque es imposible esta unanimidad amen de que el candidato a secretario general era solo él.
Está claro que nadie buscaba una confrontación de ideas, porque debate ideológico no ha habido y lo único que pretendían todos era conservar su sillón a costa de tener la boca cerrada y no discrepar.
Una prueba más de que nuestra democracia está enferma.