"Y yo me pregunto: ¿Qué pasa con la economía? ¿No es tema de suficiente peso como para presentar si no un paquete, como el ejemplar Bush, al menos alguna medida?"
El desgraciado atentado terrorista que derribó las torres gemelas trajo para EEUU unas consecuencias económicas importantes y negativas. Se perdieron casi un millón de empleos, se cancelaron cientos de vuelos comerciales y se cerraron numerosas bolsas de valores, tiendas y centros comerciales. Bush se apretó los machos y aprobó un paquete de medidas económicas entre las que se incluía como plato estrella una fuerte bajada de impuestos. Esto permitiría un desahogo en las cuentas domésticas y empresariales, y como consecuencia un relanzamiento de la economía, como así ha ocurrido y lo avalan todos los indicadores: aumento del PIB, subida de sueldos, aumento de la renta disponible para los americanos creación de más de 7 millones de empleos.
Un artículo publicado hoy en The Economist advierte de la defenestración de la economía española que se ha producido: La capacidad adquisitiva de las familias se ha deteriorado sensiblemente, la burbuja inmobiliaria ha estallado, el crecimiento se ha desacelerado alarmantemente, el IPC se ha puesto por las nubes, la tétrica sombra de la inflación planea sobre nuestras cabezas. La publicación advierte que la deplorable situación a la que nos ha conducido este Gobierno puede costarle las elecciones al PSOE.
Este fin de semana se presentará el programa político que los socialistas llevarán a las próximas elecciones, trazado en tres líneas estratégicas básicas: "Empleo y Bienestar social", "Innovación y Lucha contra el cambio climático" y "Más democracia, más ciudadanía". Y yo me pregunto: ¿Qué pasa con la economía? ¿No es tema de suficiente peso como para presentar si no un paquete, como el ejemplar Bush, al menos alguna medida? Pues no, claro que en lógica coherencia con lo que vienen predicando Z y Solbes: “Aquí no pasa nada, todo va bien, el crack económico sólo existe en las mentes cavernarias de la derecha más recalcitrante y la culpa es de Bush.”
No se les ocurre otro lema a presentar que el de “Motivos para creer”, como si de una secta religiosa se trataran y nos pidieran a los electores un acto de fe hacia su gurú monclovita.
Pues miren, no, no cuela. No me creo nada, no sólo porque llevan cuatro años de zafias mentiras, sino porque he comprobado que Z no tiene paquete como lo tuvo el presidente de EEUU, y al que señala como culpable, probablemente por aquello de la vanidad masculina herida.
Por cierto, superSarko de Bruni anuncia la adopción de las mismas medidas que los EEUU. Este también tiene paquete. Y hasta parece que promete.