S?bado, 19 de enero de 2008
"Son las mayores victorias las guerras que no se hacen [...]
Cabr?a preguntarle a Pizarro sobre la magnificencia de su estrategia, y contestar?a, intuyo, con sorna aragonesa: '?Estrategia? ?Qu? estrategia?' "



Pizarro, el cabal?stico conquistador, est? donde a Gallard?n bien le gustara, bendecido para la causa y qui?n sabe si adem?s envidiablemente posicionado para suceder a un eventualmente fracasado Mariano Rajoy. Aparece el turolense como una nueva versi?n del ?efecto Rato?, golpe fundamental que intent? practicar la derecha como reclamo electoral y que no prosper? por las exigencias del otrora ministro Aznar.

Cabr?a preguntarle a Pizarro sobre la magnificencia de su estrategia, y contestar?a, intuyo, con sorna aragonesa: '?Estrategia? ?Qu? estrategia?'. Las cosas en la vida transcurren por un cauce natural y el gran conspirador va colocando a su albedr?o las piezas precisas de su plan ignoto. Habr? quien opine que son la suerte y la casualidad las energ?as gratuitas que acompa?an el ?xito de los intr?pidos, y el que suscribe cada d?a se halla m?s persuadido de que existe un orden perfecto en el acontecer de los episodios humanos y que s?lo le cabe al hombre ?en gen?rico- ponerse al servicio de su propia leyenda personal.

Alberto R. Gallard?n podr?a haber sido quiz? ?nunca lo sabremos, nos tememos- un eficiente Presidente del Gobierno; muy posiblemente le sobren cualidades para ello, pero no se lo habr? permitido, llegado el caso, la propia percepci?n de s? mismo que le es consustancial. ?Fall? acaso la estrategia? En la cimentaci?n de un entramado de apoyos y fidelidades se levanta el templo reverencial del pol?tico, la legitimidad de sus propuestas y el plegado de las voluntades. Uno tiene que estar a lo que est? y ser, simplemente, quien es.

Son las mayores victorias las guerras que no se hacen. Todos sab?amos que Eduardo Zaplana nunca podr?a optar por una candidatura a la Presidencia del Gobierno, aunque bien conoc?amos de sus afanes y desvelos. Incluso al flem?tico Rajoy se le advert?an pocas ambiciones de promoci?n en sus tiempos de ministro. ?Pizarro? Pizarro pr?cticamente ni ha abierto la boca.

Donde no hay remedio s?lo cabe la paciencia, y no hay en el mundo poder que evite lo que ha de ser. Y si no lo ven, queridos lectores, como yo lo veo, les propongo como prueba el que indaguen en el caso de nuestro insigne presidente, don Jos? Luis Rodr?guez Zapatero.

Obscurum per obscurius, ignotum per ignotius.

Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 19 de enero de 2008 | 17:12
Gallard?n siempre fue un tipo ultraconservador que por pura estrategia se "centr?" que se acerc? a las posiciones socialistas y que contaba con el total aborrecimiento del PP.
Si Gallardon solo gusta al PSOE que se vaya a ese partido como hizo Verstringe, otro facha.
Lo que es poco coherente en el PP es meter en lasl sitas a unos lacades si y otros no.
Publicado por Invitado
S?bado, 19 de enero de 2008 | 23:05
Est?n de los nervios desde que el PP ha desigando a Pizarro. Ayer la vICE APROVECH? EL P?LPITO MINISTRIAL PARA INSULTARLE U HOY Z HACE LO MISMO DESDE PORTUGAL.
MENUDOS SOCIATAS DE ESPANTO TENEMOS.