"¿Será cierta esa copla que afirma que no existe mayor atracción erótica que la que despierta el dinero o el poder?"
¿Qué ha de hacer este sufrido juan.sinmiedo para pillar un queso como el que se ha agenciado el gallito Sarkozy? Como solterón intrépido que soy, caigo de hinojos a sus pies y se los beso de admiración; qué más da que mi humillada cabeza quede a la altura de sus hombros. ¿Será cierta esa copla que afirma que no existe mayor atracción erótica que la que despierta el dinero o el poder?
Aseguran las crónicas de sociedad que Carla Bruni -produit fermenté ou non, obtenu par coagulation du lait, de la crème ou de leur mélange, suivi d’égouttage- estuvo unida sentimentalmente a personajes como Mick Jagger, Eric Clapton o Donald Trump ; ahora, el pequeño Nicolás se suma a este notable currículo que vienen escribiendo la vida y el amor.
Tiene Carla cuarenta años espléndidos que rezuman exquisitos en el bellísimo rostro. Ojos marinos y profundos, labios perfectos sobre la barbilla prominente que se dibuja sensual, denotadota de personalidad, carácter y talento. Su pelo lacio y resuelto resbala grácil sobre la delicada forma de los pómulos. Es la Bruni el tipo de mujer a la que, sin conocerla, uno besaría transido de ternura.
Juan.sinmiedo y sin un duro, y con menos poder que el guardián de un melonar. Y loco, loco por el queso. Auque sea de agujeros.